
La Corte Suprema de California ha prohibido que los médicos de este Estados norteamericano puedan realizar objeción de conciencia apelando a sus creencias religiosas para negar tratamientos a gays y lesbianas, basándose en la ley estatal que prohíbe la discriminación por orientación sexual.
El fallo se produjo por el caso de dos médicos de fertilidad que se negaron a inseminar artificialmente a una lesbiana por razones religiosas. La magistrada Joyce Kennard, los médicos no están exentos de cumplir la legislación estatal contra la discriminación sexual, que impone “ciertas obligaciones antidiscriminatorias a los establecimientos comerciales”.






















































